El arraigo a la mina es el principal sentimiento de las enfermeras de los cuatro pozos de carbón que Hunosa mantiene abiertos en Asturias. Quedan pocas, apenas veinte. Vuelven su mirada al pasado reciente con nostalgia, pues están viviendo el final de la industria minera, previsto para 2018. Sienten su trabajo como un deber y un compromiso con los mineros, con quienes se identifican plenamente.