“Paciente activo” es el nombre de un programa de Osakidetza, el servicio de salud vasco, destinado a que los enfermos crónicos cambien sus hábitos de vida para mejorar su salud. Para ello, reciben las herramientas necesarias en siete sesiones formativas impartidas por otros pacientes.

PacienteActivo01“Intentamos que el paciente entienda que la enfermedad es suya, que se responsabilice de ella y se pregunte ‘¿qué puedo hacer? ¿qué está en mi mano para mejorar mi salud?’ y entiendan que todos los que estamos a su lado les vamos a ayudar, pero que son ellos los que deben tomar la iniciativa”. Así resume los objetivos del programa “Paciente activo” Estíbaliz Gamboa Moreno, enfermera de atención primaria responsable del programa, integrado en la Osasun Eskola, (www.osakidetza.euskadi.net/osasuneskola/es/).

“Paciente Activo” funciona desde 2009 siguiendo la metodología de Stanford. Ofrece dos cursos de formación para pacientes: “Tomando control de su salud”, destinado a enfermos crónicos, y “Manejo personal de la diabetes”, dirigido a diabéticos tipo 2 y sus cuidadores. Tras más de tres años de experiencia, el programa ha desarrollado su propia praxis, adaptando la metodología de Stanford a otra propia, teniendo en cuenta el entorno y las necesidades. En  la actualidad se ofertan dos cursos de autocuidados. Está prevista lainclusión de un tercero. Están impartidos por una pareja de monitores formada por una persona con enfermedad crónica a la que acompaña un profesional sanitario, que no se presenta como tal, ya que su función es mantener el buen desarrollo de la actividad. “Es educación entre iguales. Fomentamos la proactividad, para cambiar los hábitos de vida. No sólo incidimos en cómo afecta la enfermedad desde el punto de vista físico, sino también en los planos emocional y social. Trabajamos con una visión holística”.

Estíbaliz Gamboa
Enfermera de atención primaria
responsable de “Paciente activo”

“Ahora siento que todo el
esfuerzo y el trabajo con
los pacientes sirve para
cambiar su vida”

La enfermería, pilar básico
El programa lo coordinan dos enfermeras, Lourdes Ochoa de Retana y la propia Estíbaliz Gamboa, quien indica que “la enfermería es uno de los pilares básicos de esta iniciativa. Llevamos su gestión, difusión interna y externa, la edición de los manuales y dirigimos el equipo de investigación. La mayoría de las formadoras son enfermeras. Además, es muy importante la labor que realizan para dar a conocer el programa entre la población, porque al final es la que más tiempo pasa con el paciente”.

Estíbaliz reconoce que ha cambiado su visión de los pacientes. “He crecido mucho en cuanto a mi relación con ellos. Los veo totalmente diferentes. Lo que creía que querían no es lo que realmente quieren. Al estar con ellos en un ámbito más relajado hablamos de otra manera. Es una cura de humildad. Vemos cuál es la sensación que tienen de nosotros. Nos guste o no, ahora traen otras reclamaciones. No son personas que van a obedecer y no van a protestar. Antes era su madre, ahora soy, como mucho, su hermana mayor”.


1.500 pacientes formados

“Paciente activo” comenzó a funcionar en 2009 como una
experiencia piloto. En 2011 se integró en la cartera de servicios de
Osakidetza. Desde entonces ha formado a 1.500 pacientes. En la
actualidad tiene en marcha 15 cursos en las diferentes comarcas
de Euskadi

Monitores

El programa cuenta con
alrededor de 200 monitores,
que han recibido un curso
de formación de formadores,
impartido por las enfermeras
responsables de “Paciente
activo”. Cada vez más
pacientes se ofrecen
voluntarios para participar
de forma activa en esta
experiencia formativa.

Apoyo

Una de las principales
riquezas del programa es
que mezcla a personas con
diferentes enfermedades.
Comprueban que no son
los únicos enfermos y
que personas con otras
patologías tienen problemas
similares. El miedo al futuro
y los cambios de hábitos son
cuestiones comunes.

Red de escuelas de salud

“Paciente activo” está integrado en una red de escuelas del
Ministerio de Sanidad, donde están presentes otras comunidades
autónomas que también trabajan con la metodología Stanford
como Andalucía y Cataluña, entre otras.