La enfermera Virginia Provencio Herranz comparte su experiencia en el programa Mapeo de Activos de Salud impulsado por el Ayuntamiento de Madrid

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"A mí lo que más me atrae es tener la posibilidad de valorar si realmente los recursos que estamos ofreciendo responden a las necesidades, o no, que los ciudadanos expresan. Puedo creer que estoy lográndolo, pero si la ciudadanía no lo percibe así puede que esto no sirva de nada". Así evalúa la enfermera Virginia Provencio Herranz su participación en el programa Mapeo de Activos de Salud en el Distrito de Fuencarral de Madrid, promovido por el Ayuntamiento de esta ciudad.

Se trata de un estudio territorial de los activos de salud de la zona. En este sentido, hay que diferenciarlos de los recursos, indica Virginia. "Los activos de salud son todos aquellos factores o recursos que potencian la capacidad de individuos o comunidades para mantener su salud y su bienestar. Van más allá de los medios institucionales, que pueden no ser reconocidos como útiles o importantes por la población. Por el contrario, un activo de otra índole, que nosotros pensamos que no es de interés y no contribuye al bienestar, realmente sí es percibido así. Por ejemplo, un centro de salud puede ser considerado como un activo, pero para las personas que hayan tenido una mala experiencia pues no lo es. En cambio, sí pueden percibir como importante para su salud el parque donde se reúnen con otros vecinos y pasa momentos de ocio. Esta es la diferencia entre activo y recurso". De ahí la importancia del mapeo, "pues comprobamos cómo desconocemos muchos activos que forman parte de la red social de  ciudadanos y comunidades. Cuando conoces cuáles son y la importancia que tienen, puedes trabajar mucho mejor con esa comunidad".

"El mapeo de activos de salud nos permite identificar aquellos aspectos que los ciudadanos consideran importantes para su salud con el fin de potenciarlos", afirma la enfermera Virginia Provencio

Virginia Provencio trabaja como enfermera en el Centro Municipal de Prevención y Promoción de la Salud del distrito de Fuencarral, en Madrid. Forma parte de un equipo multidisciplinar integrado por una psicóloga y una trabajadora social. Constituyen el grupo motor que está desarrollando en estos momentos el mapeo. "Es un proyecto muy enriquecedor, porque nos ayuda a los sanitarios a saber hacia dónde tenemos que dirigir nuestro trabajo, con las personas con enfermedad y también con quienes están sanos. La salud va mucho más allá y el trabajo comunitario es imprescindible".

Nuevas metodologías de trabajo
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El trabajo con los ciudadanos y la comunidad es la clave de proyectos como el mapeo de activos de salud. En el caso del distrito de Fuencarral, en Madrid, donde trabaja la enfermera Virginia Provencio Herranz, en estos momentos se encuentran en la fase de identificación, tras haber revisado toda la documentación sanitaria relacionada con la zona, indicadores, diagnóstico social, organismos y asociaciones existentes, etc. "La idea es crear un grupo motor, constituido por los profesionales que trabajamos en el proyecto y por los agentes clave que hemos identificado. Su funcionamiento es dinámico, pueden entrar y salir, con diferentes niveles de participación. A partir de ahí, con técnicas de investigación cualitativa y técnicas de participación comunitaria, exploramos los activos en salud, teniendo en cuenta factores como la edad, el sexo o el lugar de residencia", explica Virginia. "Para ello, realizamos entrevistas en profundidad, grupos de discusión, mapping party... Aprovechamos momentos importantes de la comunidad, como las fiestas locales. Instalamos una carpa, con un mapa de la zona e invitamos a la población a identificar activos y a explicarnos por qué. También les preguntamos, con unas tarjetas, que responden de forma anónima, por aquello que consideran bueno para su salud. Finalmente, les regalamos una chapa con la leyenda 'Mapeando Fuencarral' para que ellos mismos den visibilidad al proyecto".

Con los datos recogidos a través de este tipo de actividades, van a elaborar el mapa, empleando Google Maps y clasificando los activos según sean sanitarios, educativos..., y mostrando la información básica de cada uno de ellos. "Una vez elaborado, la idea es difundirlo entre la comunidad y aprovecharlo para crear redes de participación ciudadana que contribuyan a mejorar la salud de la población a nivel bío-psico-social". 


El papel de la enfermería comununitaria
Como enfermera, Virginia Provencio señala que siempre ha sido una apasionada de la Atención Primaria y Comunitaria. Su experiencia en el mapeo de activos de salud del Ayuntamiento de Madrid, le ha permitido conocer otra perspectiva de esta especialidad. "Antes de incorporarme a este proyecto, hace justo un año, había realizado algunas suplencias en centros de salud. Esto me ha permitido comprobar que la atención comunitaria que hacemos aquí es diferente a la enfermería comunitaria de los centros de atención primaria. Creo que es un sentimiento generalizado de muchas compañeras. La especialidad se ha desarrollado mucho en torno a la enfermería de atención primaria, sin una evolución similar de la comunitaria. Luego tenemos los tiempos y las cargas de trabajo. En un centro de salud puedes tener una consulta de 30 pacientes y cuatro visitas a domicilio. Lógicamente, es complicado dedicarte a proyectos comunitarios, a la educación para la salud grupal. La carga asistencial impide que llegues a la comunidad. Esto último es justo lo que hacemos con la iniciativa del mapeo".

Como integrante del equipo multidisciplinar del Centro Municipal de Prevención y Promoción de la Salud del distrito de Fuencarral, Virginia aporta la visión holística de las personas que tiene la enfermería. "Nuestra formación y experiencia profesional, permite que tengamos en cuenta todas las esferas de las personas, ofreciendo una visión global, sin parcelas. Por ello, somos un pilar importante y un nexo de unión entre todos los profesionales del equipo".