SATSE ha incluido este objetivo en el acuerdo suscrito recientemente con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

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Turnos, rotaciones, guardias, trabajo nocturno y en fines de semana… Todo nuevo profesional de Enfermería es plenamente consciente de que las condiciones laborales de su profesión no serán nada fáciles y pondrán a prueba todos los días su salud física y psíquica.

En lo que quizá no haya reparado, en un primer momento, es en que su “desgaste” personal lógicamente se irá acrecentando con el paso de los años o la permanencia en centros y servicios especialmente penosos.

Su vida laboral, la de cualquier enfermero, está sometida a un elevado nivel de presión y estrés derivado no sólo del contacto permanente con el dolor, el sufrimiento y la muerte sino también por la complejidad del propio ámbito sanitario donde confluyen el interés de los ciudadanos por tener una atención sanitaria de calidad con sus lógicas expectativas de mejora profesional. Sin duda, trabajar en estas condiciones laborales se traduce en la aparición temprana, y a lo largo de toda la vida laboral, de distintos problemas de salud.

Un reciente estudio del Sindicato de Enfermería concluye que seis de cada diez profesionales de Enfermería sienten en España el síndrome de Burnout, o del profesional “quemado”; ocho de cada diez, estrés, y cerca de nueve considera que el ambiente laboral se ha deteriorado.

La realidad se contradice con las directrices que marcan organismos, como la Organización Mundial de la Salud, que en su trabajo denominado “Entornos laborales saludables: Fundamentos y Modelos de la OMS”, de 2010, parte de la base de que el éxito del trabajo, y la mayor eficiencia y eficacia del mismo, se consiguen contando con trabajadores mental y físicamente saludables.

Otros organismos como la Organización Internacional del Trabajo, la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo o el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, también han hecho recomendaciones bajo la premisa de que la mejora de las condiciones laborales debe ser uno de los ejes centrales de las políticas sanitarias y de la gestión de los recursos humanos.

Recomendaciones que desde siempre y, en estos momentos más si cabe, se convierten en “papel mojado”, al incumplirse en cualquier servicio de salud en el que nos fijemos los tres conceptos básicos en torno a los que gira la eficacia del sistema:

• Para que un usuario esté satisfecho es fundamental que los profesionales estén satisfechos.

•Para que un profesional esté satisfecho es necesario un entorno laboral saludable.

•Para que un entorno laboral sea saludable hay que intervenir sobre la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores.

Si bien es cierto que a lo largo de los años, fruto de la justa reivindicación de los profesionales, se han producido mejoras en las condiciones laborales del colectivo, la crisis económica que sufre España con especial virulencia desde 2010, ha conllevado un significativo paso atrás.

La realidad de la profesión enfermera
se contradice con las directrices que
marcan organismos como la OMS o la OIT

Es indudable que el entorno y situación laboral de los profesionales de Enfermería ha empeorado debido a la reducción de las plantillas, aumento de la jornada laboral, sobrecarga de trabajo, mayores dificultades para conciliar la vida laboral y personal… Consecuencias todas ellas de la política generalizada de “recortes” impuesta desde el Gobierno con el único objetivo de reducir los gastos a toda costa.

Ante esta realidad, el Sindicato de Enfermería ha trasladado distintas propuestas a los responsables sanitarios que propicien una mayor eficiencia y mejor gestión de los centros y servicios sanitarios, entendiendo que éstas conllevarán una mayor racionalización de los gastos, y, por ende, la sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud.

Una de las principales propuestas, que cumple la premisa de mejor entorno=profesional más satisfecho=mejora de la atención, es el desarrollo de un Itinerario Laboral que establezca una serie de actuaciones que conlleven una mejora directa de las condiciones de trabajo de los profesionales, así como de la organización en los centros sanitarios, sin suponer aumentos de costes inasumibles.

Muchas de estas medidas son de aplicación progresiva a lo largo de la vida laboral de los profesionales, con una mayor incidencia conforme ésta avanza. Esto no supone que su aplicación se haga exclusivamente en las últimas etapas de vida laboral, ya que dicha progresividad hará que los profesionales se comiencen a beneficiar de parte de ellas desde los primeros años de ejercicio profesional.

Acuerdo
Para hacer realidad estas medidas es necesario concienciar a las partes implicadas, profesionales y empleadores. Fundamentalmente a estos últimos para que faciliten la negociación que haga posible su desarrollo.

SATSE ha incluido este objetivo en el acuerdo suscrito con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que conlleva la creación de diferentes grupos de trabajo que acuerden distintas actuaciones de mejora de la profesión. El grupo relativo a Recursos Humanos abordará el desarrollo del Itinerario Laboral, para, en caso de llegar a un acuerdo, plantearlo en el Consejo Interterritorial de cara a su implantación en todas las comunidades autónomas.

Una vez que hubiera una decisión política de desarrollar el Itinerario Laboral, debería crearse en cada centro sanitario o ámbito, según corresponda, una Comisión de Mejora de las Condiciones de Trabajo, que vele por su cumplimiento y proponga medidas propias.

Decía un buen conocedor de la labor de la Enfermería, el escritor y humanista José Luis Sampedro que “las enfermeras no son meras técnicas ni colaboradoras, sino compañía, esperanza, alivio, seguridad y confianza”. El Itinerario Laboral supondría un paso muy importante para unos profesionales muy bien valorados por los usuarios, pero aún no suficientemente reconocidos ni justamente tratados por autoridades y gestores sanitarios.


PROPUESTAS

Algunas de las propuestas del Itinerario Laboral son las siguientes:

–Reducción individual del número de fines de semana, noches o guardias anuales a trabajar en función de determinados criterios.

–Planificación de turnos más adecuados a las necesidades de los profesionales.

–Estudio exhaustivo de los puestos de trabajo. Catalogación de los puestos de Enfermería con menor carga asistencial o de trabajo

–Participación de la Enfermería en el diseño de los centros y espacios de trabajo.

–Mejoras organizativas y en las infraestructuras sanitarias.

GARANTÍAS

Las mejoras que conlleva el Itinerario Laboral contarán con garantías como:

–Presupuesto asignado para la realización de la medida concreta.

–Garantía de sustitución siempre que la medida suponga reducción o redistribución de jornada o exención de la realización de determinados turnos, jornadas o actividades concretas.

–Contratación del personal necesario para la adecuada cobertura.